
Lo hará con una moto cercana a las oficiales, con 56 CV de potencia y posibilidad de puntas de hasta 170 km/h. En la edición de 2013 fue muy rápida en algunas etapas rondando el top 10 parcial, aunque una avería mecánica la privó de un buen resultado. Ahora espera aunar esa experiencia para tener una participación más regular con los de delante.
Laia Sanz: Nunca antes había tenido una moto tan competitiva en el Dakar. Es cierto que el piloto hace mucho, pero es básico contar con una buena moto. Me siento afortunada por afrontar este raid con una máquina así y con el apoyo de KH-7, sin el que nada de esto sería posible. Espero sacar el máximo rendimiento y devolver al equipo la confianza que ha depositado en mí.
En los primeros días del último Dakar fui mejor de lo que esperaba, lo que me sirvió para coger confianza y demostrarme a mí misma que soy capaz de hacer un buen papel. Esta vez el objetivo es, sobre todo, acabar, tarea que no será nada fácil. Más que hacer un buen resultado puntual en una etapa, lo que me importa es la general y me marco el reto de luchar con los hombres para clasificarme al final entre los 25 o 30 primeros
La organización ha preparado etapas más largas y duras que otras ediciones. Durante cinco jornadas nos separarán completamente de los coches, por lo que sospecho que a las motos nos harán pasar por sitios muy técnicos y complicados. Seguro que será un Dakar muy selectivo, que me obligará a estar muy atenta y concentrada desde el primer día
Sin duda uno de los muchos atractivos de la categoría de motos este año de muchos cambios.

