La Fiscalía de Stuttgart no ha entrado en mucho detalle, pero si ha emitido un comunicado al respecto afirmando que una treintena de miembros de organismo y 160 agentes del cuerpo policial han llevado a cabo los registros en los Estados federados de Baden-Württemberg y Baviera.
También ha expuesto que el objetivo principal de la operación son tres individuos sospechosos de "fraude y publicidad ilegal en relación con la manipulación del sistema de control de emisiones de automóviles diésel", siendo uno de ellos miembro de la dirección de la empresa, otro un alto ejecutivo de la misma y el último alguien que ya no trabaja para Porsche.
No han trascendido más detalles, pero se trata, de momento, del último paso en el caso de la investigación del Grupo VAG por el caso de la manipulación de emisiones en vehículos diésel, habiendo sido el último movimiento conocido los registros de la fiscalía Estatal de Múnich en varios inmuebles de diversos ex-directivos y de un trabajador de Audi, hace apenas dos meses.

