En total, el de Dos Aguas registró 0,69 miligramos en la prueba realizada, triplicando la tasa máxima permitida por la ley. Al superar también el límite de la falta administrativa, situado en 0.60 miligramos, los agentes de seguridad procedieron a comunicarle a Barberá que se le iba a imputar un delito contra la seguridad vial.
Los policías aseguran que Barberá colaboró en todo momento con los agentes y en los procedimientos a realizar. Tras la prueba de alcoholemia, Barberá fue trasladado a comisaría y se le comunicó que su sentencia se publicaría a lo largo del día de hoy. Finalmente el juez ha decidido condenarle a 22 días de trabajos sociales.
Por otro lado, Barberá se queda sin su permiso de conducir durante un plazo de 12 meses. Al parecer los agentes de la Policía se percataron de la presencia de Barberá y su vehículo, un Audi de gama deportiva, cuando pasó por delante de un coche patrulla a gran velocidad. El sonido del motor al realizar un 'acelerón' y al derrapar las ruedas traseras, provocaron que los agentes decidiesen perseguirle.
Lo detuvieron en un semáforo en rojo y a partir de ese momento comenzó la historia que todos sabemos. No es la primera vez que Barberá comete un delito relacionado con la seguridad vial. En 2012 se saltó varios semáforos en rojo y en 2014 se le detuvo por conducir con el carnet de conducir retirado.

