Los italianos, que celebraban su 60 aniversario en Norteamérica, tendrán que responder con 3,5 millones de dólares ante la NHTSA por motivos burocráticos. Bastante peor es el caso de Hyundai, acusada por la EPA de mentir sobre la eficiencia de sus modelos afronta una multa de 100 millones.

Nada hacía presagiar algo similar después de la fiesta del 60 aniversario que Ferrari organizó el pasado 12 de octubre en Los Ãngeles, pero Estados Unidos le reclama ahora 3,5 millones de dólares, unos 2,7 millones de euros por no presentar los informes 'early warning reports' de los últimos meses. Desde que la marca del cavallino forma parte del grupo Fiat-Chysler, tiene la obligación de presentar esta documentación, relativa a los sistemas de seguridad de sus vehículos.
Sin embargo, en Maranello pasaron por alto esta circunstancia y no lo hicieron. Ahora, que Marchionne ha anunciado la salida de la marca del citado grupo, vuelve a quedar exenta del trámite pero la National Highway Traffic Safety Administration –NHTSA– exige el pago por la sanción cometida en el pasado. Suponemos que a los italianos no les será muy difícil responder ante el mismo teniendo en cuenta las diez unidades del Ferrari F60America vendidas a un coste de 2,5 millones de euros cada una el mes pasado en este mismo país.

Por otro lado, bastante más grave nos ha parecido el caso del grupo Hyundai, sancionado por otro organismo norteamericano, la EPA –Agencia de Protección del Medio Ambiente– por "falsear" los datos de consumo y emisiones de sus coches. La investigación, iniciada en 2012, hace referencia a 1,2 millones de vehículos de las marcas Kia y Hyundai vendidos en el mercado estadounidense. Ya en noviembre de ese mismo año, el grupo Coreano admitió errores en la homologación de estas cifras en tres modelos diferentes de ambas firmas.
Ahora, el organismo americano da por zanjado el proceso con esta millonaria multa con la que la marca indemnizará al estado.
