Melilla ha sido la ciudad más afectada. Desde el momento del seísmo, a las 4.22, se han cortado las comunicaciones telefónicas y el suministro eléctrico. El miedo a las réplicas y a los derrumbes ha sacado a numerosos vecinos a la calle, según ha relatado el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda. Los bomberos de Melilla han recibido un aluvión de llamadas. Se han detectado grietas en algunos edificios y las clases han quedado suspendidas hasta que se revise si se han producido daños en los colegios. El Gobierno de la Ciudad Autónoma y la Delegación del Gobierno han constituido un comité de evaluación del seísmo. El 112 ha recomendado no utilizar vehículos particulares para facilitar circulación servicios de emergencias.
En Málaga, se ha sentido con especial intensidad. El temblor ha sido el segundo en apenas cuatro días y ha alarmado especialmente a los malagueños. “Ha sido terrible, el edificio se movía como papel de fumarâ€, cuenta Ricardo Ãlvarez vive en la séptima planta de un bloque de pisos situado en la barriada de pescadores El Palo. “Ha sido eterno. No sé cuántos segundos ha durado, pero a mí se me ha hecho muy largo, asegura. En la capital de la Costa del Sol, ni Bomberos ni Policía Local tienen constancia de daños materiales en fachadas o caída de cascotes.
El epicentro se ha registrado en el mar de Alborán, entre Alhucemas y Melilla. A raíz del mayor temblor, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha registrado siete réplicas, las más fuertes a las 5.34 horas, de magnitud 4,5, y las 7.10 horas, de 4,4. Se trata del segundo terremoto registrado en la zona en los últimos días. El jueves pasado se produjo un seísmo de magnitud 4,9 con epicentro en esta misma zona, seguido de una réplica de magnitud 3,0. “El de la semana pasada ya lo noté, y este más. Estamos con la mosca detrás de la orejaâ€, cuenta el vecino de El Palo.
La presidenta de la Junta de Andalucía ha insistido en que, tras el sobresalto, la situación es de normalidad, aunque los servicios públicos están en alerta para cualquier necesidad. El terremoto se ha sentido con intensidad en el poniente almeriense, en municipios como Roquetas, Adra y El Ejido. En la zona del Levante ha pasado más desapercibido, aunque ha sido tema en todas las conversaciones. Antonia López, residente en Almería capital, cuenta el terremoto ha hecho caer algunos objetos en su casa. "Me he despertado y he notado cómo temblaba la cama. Me levantado porque he oído el ruido de algo al caerse. Era un jarrón del mueble del salón", asegura.

[youtube]0C9GzrARiuc[/youtube]

