El único comprador que ha presentado una oferta por Moto Morini ha sido Nuova Garelli, la marca relanzada por Paolo Berlusconi, hermano del primer ministro italiano. Sin embargo, la oposición frontal de los sindicatos ha impedido que se materialice la compra, con lo que el futuro que le espera a la marca es su desaparición, puesto que en marzo vence el plazo concedido por el juzgado para la recepción de ofertas antes de proceder a su disolución. La fábrica pondrá en marcha su cadena de montaje durante unos días para ensamblar las últimas 45 motos, con los recambios y el material disponible en la factoría, confiando en poder venderlas y poder cubrir parte de las deudas acumuladas. Los modelos que entrarán en producción son la Granpasso y la Scrambler, que serán vendidas a un precio entre 6.300 y 7.100 euros. El buen resultado de la venta de las anteriores 250 unidades realizadas ha animado a tomar esta decisión, aunque los compradores son conscientes de que adquieren las motos sin garantía ni recambio.



