Al parecer, los agentes vigilaban una zona en la que se suelen llevar a cabo carreras ilegales. Una vez sorprendido allí, el conductor fue sometido a un control de alcohol y drogas, dando positivo en cocaína, anfetaminas, metanfetaminas, THC y opiáceos. Es decir, todas las detectables por el control de drogas que se puede realizar en carretera.
Como es obvio, la Guardia Civil denunció al conductor por un delito contra la seguridad vial, una infracción muy grave, tipificada con una multa de 1.000 euros y seis puntos del carnet de conducir. Además, el conductor tendrá que enfrentarse a una condena de entre tres y seis meses de prisión, una multa de seis a doce meses o beneficios en favor de la comunidad entre 31 y 90 días, así como la retirada del carnet de conducir de uno a cuatro años.
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